Cuando la tarde apaga sus colores y tiembla una estrella en el confΓn, mi pensamiento vuela hasta tus ojos y vuelve siempre a ti.
Porque eres la luz de mis silencios, la voz que sabe mi alma oΓr; la dulce inspiraciΓ³n de mis desvelos, mi razΓ³n de vivir.
Y cuando un beso tuyo me acaricia, todo parece eterno y sin fin; callan las penas, duerme la distancia y sΓ³lo existes tΓΊ para mΓ.
Si me preguntas cuΓ‘nto yo te amo, no lo preguntes, cielo; ven aquΓ: hay cosas que las palabras no alcanzan, y una de ellas eres tΓΊ para mΓ.
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